Declaración Final de la
III Cumbre de los Pueblos de América |
*Mar de Plata, Argentina.
4 noviembre 2005
|
Delegados y delegadas de organizaciones sociales de todas
las regiones del continente, desde Canadá hasta la
Patagonia; trabajadores, campesinos, indígenas, jóvenes
y viejos, de todas las razas, mujeres y hombres dignos nos
hemos encontrado aquí en Mar del Plata, Argentina,
para hacer oír la voz, excluida por los poderosos,
de todos los pueblos de nuestra América. Como antes
en Santiago de Chile y en Québec, nos hemos encontrado
nuevamente frente a la Cumbre de las Américas que reúne
a los presidentes de todo el continente, con la exclusión
de Cuba, porque aunque los discursos oficiales siguen llenándose
de palabras sobre la democracia y la lucha contra la pobreza,
los pueblos seguimos sin ser tomados en cuenta a la hora de
decidir sobre nuestros destinos. También nos encontramos
aquí, en esta III Cumbre de los Pueblos, para profundizar
nuestra resistencia a las calamidades neoliberales orquestadas
por el imperio del norte y seguir construyendo alternativas.
Venimos demostrando que es posible cambiar el curso de la
historia y nos comprometemos a seguir avanzando por ese camino.
En el año de 2001, en la cumbre oficial de Québec,
cuando todavía la absoluta mayoría de los gobiernos
se inclinaban ciegamente a la ortodoxia neoliberal y a los
dictados de Washington, con la honrosa excepción de
Venezuela, Estados Unidos logró que se fijara el primero
de enero del 2005 como la fecha fatal para que entrara en
vigor su nuevo proyecto de dominación llamado Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y que la Cuarta
Cumbre de las Américas a realizarse previamente en
Argentina fuera la culminación de las negociaciones
de este proyecto perverso. Pero el primero de Enero del 2005
amanecimos sin ALCA y la cumbre oficial de Argentina ha llegado
finalmente con las negociaciones del ALCA estancadas. ¡Hoy
estamos también aquí para celebrarlo!
Sin embargo, Estados Unidos no deja en su estrategia de afirmar
su hegemonía en el continente por medio de tratados
de libre comercio bilaterales o regionales, como es el que
por un margen estrecho se ha aprobado para Centroamérica
y el que buscan imponer ahora a los países andinos.
Además, ahora Washington esta lanzando el Acuerdo para
la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte
(ASPAN). No obstante las evidencias incontestables de las
desastrosas consecuencias de más de diez años
de Tratado de Libre Comercio, ahora este TLC plus pretende
incluso imponer la política de "seguridad"
de los Estados Unidos a toda la región.
Pero el gobierno de Estados Unidos no se conforma con avanzar
las piezas del rompecabezas de su dominación en el
continente. Insiste en acomodarlas en un marco hegemónico
único y no ha renunciado al proyecto del ALCA. Ahora,
junto con sus gobiernos incondicionales, viene a Mar del Plata
con la pretensión de revivir el cadáver del
ALCA, cuando los pueblos han expresado claramente su rechazo
a una integración subordinada a Estados Unidos.
Y si su estrategia a favor de las corporaciones norteamericanas
ha venido siendo acompañada de una creciente militarización
del continente y de bases militares estadounidenses, ahora
para rematar el genocida George W. Bush ha venido a la cumbre
de Mar del Plata para intentar elevar su política de
seguridad a compromiso continental con el pretexto del combate
al terrorismo, cuando la mejor forma de acabar con él
sería el revertir su política intervencionista
y colonialista.
En la declaración oficial que está siendo discutida
por los Gobiernos existe la amenaza real de que puedan pasar,
aun matizadas las peores intenciones de los Estados Unidos.
La misma está llena de palabras vacías y propuestas
demagógicas para combatir la pobreza y generar empleo
decente; lo concreto es que sus ofrecimientos perpetúan
un modelo que ha hecho cada vez más miserable e injusto
a nuestro continente que posee la peor distribución
de la riqueza en el mundo.
Modelo que favorece a unos pocos, que deteriora las condiciones
laborales, profundiza la migración, la destrucción
de las comunidades indígenas, el deterioro del medio
ambiente, la privatización de la seguridad social y
la educación, la implementación de normas que
protegen los derechos de las corporaciones y no de los ciudadanos,
como es el caso de la propiedad intelectual.
Además del ALCA, se insiste en avanzar en la Ronda
de Doha, que busca otorgar más poderes a la Organización
Mundial del Comercio (OMC) para imponer reglas económicas
inequitativas a los países menos desarrollados y hacer
prevalecer la agenda corporativa. Se sigue exponiendo al saqueo
nuestros bienes naturales, nuestros yacimientos energéticos;
se privatiza la distribución y comercialización
del agua potable; se estimula la apropiación y privatización
de nuestras reservas acuíferas e hidrográficas,
convirtiendo un derecho humano como es el acceso al agua en
una mercancía de interés de las transnacionales.
Para imponer estas políticas, el imperio y sus cómplices
cuentan con el chantaje de la deuda externa, impidiendo el
desarrollo de los pueblos en violación de todos nuestros
derechos humanos. La declaración de los presidentes
no ofrece ninguna salida concreta, como seria la anulación
y no pago de la deuda ilegitima, la restitución de
lo que se ha cobrado de mas y el resarcimiento de las deudas
históricas, sociales y ecológicas adeudadas
a los pueblos de nuestra América.
Las y los delegados de los distintos pueblos de América
estamos aquí no solo para denunciar, estamos acá
porque venimos resistiendo las políticas del imperio
y sus aliados. Pero tambien venimos construyendo alternativas
populares, a partir de la solidaridad y la unidad de nuestros
pueblos, construyendo tejido social desde abajo, desde la
autonomía y diversidad de nuestros movimientos con
el propósito de alcanzar una sociedad inclusiva, justa
y digna.
Desde esta III Cumbre de los Pueblos de América declaramos:
1) Las negociaciones para crear un Área de Libre Comercio
de las Américas (ALCA) deben ser SUSPENDIDAS INMEDIATA
Y DEFINITIVAMENTE, lo mismo que todo tratado de libre comercio
bilateral o regional. Asumimos la resistencia de los pueblos
andinos y de Costa Rica contra el Tratado de Libre Comercio,
la de los pueblos del Caribe porque los EPAS no signifiquen
una nueva era de colonialismo disfrazado y la lucha de los
pueblos de América del Norte, Chile y Centroamérica
por echar atrás los tratados de esta naturaleza que
ya pesan sobre ellos.
2) Todo acuerdo entre las naciones debe partir de principios
basados en el respeto de los derechos humanos, la dimension
social, el respeto a la soberania, la complementariedad, la
cooperación, la solidaridad, la consideración
de las asimetrías económicas favoreciendo a
los países menos desarrollados.
3) Nos empeñamos en favorecer e impulsar procesos
alternativos de integración regional. Como la Alternativa
Boliviariana de las Americas (ALBA).
4) Asumimos las conclusiones y las acciones nacidas en los
foros, talleres, encuentros de esta Cumbre y nos comprometemos
a seguir profundizando nuestro proceso de construccion de
alternativas
5) Hay que anular toda la deuda externa ilegitima, injusta
e impagable del Sur, de manera inmediata y sin condiciones.
Nos asumimos como acredores para cobrar la deuda social, ecologica
e historica con nuestros pueblos.
6) Asumimos la lucha de nuestros pueblos por la distribución
equitativa de la riqueza, con trabajo digno y justicia social,
para erradicar la pobreza, el desempleo y la exclusión
social.
7) Acordamos promover la diversificación de la producción,
la protección de las semillas criollas patrimonio de
la humanidad, la soberanía alimentaria de los pueblos,
la agricultura sostenible y una reforma agraria integral.
8) Rechazamos enérgicamente la militarización
del continente promovida por el imperio del norte. Denunciamos
la doctrina de la llamada cooperación para la seguridad
hemisférica como un mecanismo para la represión
de las luchas populares. Rechazamos la presencia de tropas
de Estados Unidos en nuestro continente, no queremos bases
ni enclaves militares. Condenamos el terrorismo de Estado
Mundial de la Administración Bush que pretende regar
de sangre las legítimas rebeldías de nuestros
pueblos.
9) Condenamos la inmoralidad del gobierno de Estados Unidos,
que mientras habla de luchar contra el terrorismo protege
al terrorista Posada Carriles y mantiene en la cárcel
a cinco luchadores patriotas cubanos. Exigimos su inmediata
libertad!
10) Repudiamos la presencia en estas dignas tierras latinoamericanas
de George W. Bush, principal promotor de la guerra en el mundo
y cabecilla del credo neoliberal que afecta incluso los intereses
de su propio pueblo. Desde aquí mandamos un mensaje
de solidaridad a los hombres y mujeres estadounidenses dignos
que sienten vergüenza por tener un gobierno condenado
por la humanidad y lo resisten contra viento y marea.
Después de Québec construimos una gran campaña
y consulta popular continentales contra el ALCA y logramos
frenarla. Hoy, ante la pretensión de revivir las negociaciones
del ALCA y sumarle los objetivos militaristas de Estados Unidos,
en esta III Cumbre de los Pueblos de América asumimos
el compromiso de redoblar nuestra resistencia, fortalecer
nuestra unidad en la diversidad y convocar a una nueva y mas
grande movilización continental para enterrar el ALCA
para siempre y construir al mismo tiempo bajo su impulso nuestra
alternativa de una América justa, libre y solidaria.
Mar del Plata, Argentina, a 4 de noviembre del 2005
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