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Apuntes sobre El Dialogo Nacional
y la Otra Campaña |
Víctor García Zapata
Marzo del 2006.
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I
El Dialogo Nacional y la Otra campaña
son dos de los principales esfuerzos surgidos para disputar
la nación en tiempos en los que el fracaso del neoliberalismo,
el debilitamiento del Estado en su forma actual, el deterioro
de la clase política y las torpezas de Vicente Fox,
han provocado la conformación de distintas agrupaciones,
de distintos sectores de la sociedad, para posicionar sus
puntos de vista sobre el rumbo por el que debe conducirse
nuestro país.
En este escenario, tanto el dialogo nacional
como la otra campaña tienen razón de ser en
las necesidades de la lucha popular, y aunque distintos, se
ubican en el mismo polo de la geometría político
– social de nuestro país, pues comparten dos
rasgos fundamentales:
1. Los dos esfuerzos reconocen la necesidad
de agrupar a los diversos respetando la autonomía de
cada una de las organizaciones participantes. Implican la
conformación de nuevos sujetos sociales basados en
la integración de fuerzas que no se diluyen si no que
cada una aporta desde su autonomía.
2. Sus reivindicaciones y objetivos. Mientras el dialogo nacional
avanza, mediante la unidad en la acción para frenar
las reformas estructurales, y con el Programa Mínimo
no Negociable como herramienta de unidad entre las distintas
fuerzas que lo conforman hacia la constitución de Proyecto
de nación alternativo al neoliberalismo y unidad amplia
popular para cambiar la correlación de fuerzas expresada
en una Organización de Organizaciones; La Otra campaña
marcha, con base en los contenidos de la VI declaración
de la Selva Lacandona, hacia la conformación de un
plan de lucha nacional y de una fuerza política de
izquierda anticapitalista (movimiento de movimientos).
II
A pesar de las coincidencias en sus objetivos
y reivindicaciones, ambos esfuerzos han manifestado contradicciones
entre sí, siendo el EZLN mas claro en expresarlas pues
mientras que el Dialogo Nacional (DN) surge como un espacio
de unidad amplia de todas las estrategias de la resistencia,
la Otra campaña (LOC) se plantea como el proceso de
construcción de una fuerza nueva que desde su constitución
genere definiciones claras tanto en las formas de hacer política
como en sus posicionamientos frente al poder y la clase política.
Sobre el DN, el sub comandante marcos ha
expresado que se trata de un esfuerzo encabezado por las cúpulas
sindicales del neo charrismo, que funcionan corporativamente
y utilizan al Dialogo nacional como trampolín electoral.
A su vez, algunos actores del DN han considerado
que LOC no tiene, por el momento, capacidad de movilización
para frenar las reformas estructurales, que no trata con respeto
a las organizaciones que han luchado en los momentos en los
que EZLN no ha estado, y que no respeta las distintas estrategias
de lucha. A pesar de esto, el Dialogo Nacional, en el que
participan varios adherentes a la VI declaración de
la selva lacandona, ha decidido “saludar con entusiasmo”
el desarrollo de LOC.
III
Frente a la actual y a la próxima
coyuntura política, y tomando en cuenta que tanto el
DN como LOC son referentes de acción política
para muchas organizaciones e individuos, son previsibles los
siguientes retos.
1.- Cada uno de los esfuerzos tendrá
que reconocerse como un esfuerzo paralelo al otro, como espacios
que juntos y por separado jugaran un papel fundamental en
la conformación del contrapeso social frente al próximo
gobierno, sea quien sea que gane.
2.- Ambos tienen el reto de actuar con madurez
frente al otro, tomando en cuenta que muchas organizaciones
comparten procesos y, sobre todo, que más que los orgullos
mutuos producto y las descalificaciones tienen que pesar,
para la definición de sus relaciones los intereses
de la lucha, y el posicionamiento frente al poder. Un reto
de estas características puede presentarse de cara
a las movilizaciones laborales del próximo 1ero de
mayo, cuando muchas organizaciones sindicales que participan
en el Dialogo Nacional, marcharan como lo hacen habitualmente.
Por su lado el Delegado Cero estará por esas fechas
en el DF y ha dicho que convocará a una movilización
alterna.
Si bien no parece haber condiciones para
una marcha conjunta, cabe aun la posibilidad de que ambas
movilizaciones se desarrollen de manera complementaria, cada
una en su ruta y horario, sin planteamientos confrontados.
3.- Consolidarse cada uno, como actores de
la resistencia capaces de formular objetivos transformadores
claros, que den al movimiento horizontes estratégicos
articuladores.
IV
En lo inmediato, cada uno de los esfuerzos
tendrá que fortalecerse con base en las definiciones
que tome sobre su conformación, su funcionamiento interno
y su programa de acción. Hasta ahora presentan distintos
niveles de avance en estos aspectos.
LOC, tiene aun el reto de construir el programa
de lucha nacional al que convocó el sub comandante
marcos y que puede ser un elemento fundamental para articular
y dar identidad unitaria a la diversidad de fuerzas que participan
en la Otra Campaña y que irán conformando la
nueva organización. La sola articulación en
la diversidad –sindicatos, socialistas, partidarios,
alternativos, altermundistas- constituye un reto fundamental
para el éxito del paso siguiente a la actual Otro Campaña.
El DN, por su parte, tiene que orientarse
hacia la difusión del programa mínimo no negociable
y hacia la construcción de la Organización de
Organizaciones que fue acordada en el 3er DN. Esto requiere
de rebasar el Frente Sindical Campesino Indígena Social
y Popular (FSCISP) para hacer recaer el proceso en las casi
300 organizaciones y colectivos que asistieron al Dialogo
Nacional, más las que se sumen en el camino de construcción.
La decisión de avanzar hacia la organización
de organizaciones se tomo considerando que aunque es necesario
mantener un espacio de dialogo abierto y plural, es necesario
también darle al proceso capacidad organizativa y de
movilización, por ello, optar, como lo hace la UNT,
porque el proceso del DN siga siendo conducido por el FSCISP
implica frenar el salto natural a una articulación
mayor de fuerzas sociales y populares. Implica contener la
organización social antineoliberal en un núcleo
dirigente que estaría actuando en contra de lo aprobado
en el espacio propuesto por ellos mismos.
La construcción de la OdO requiere
necesariamente de la toma de definiciones muy claras frente
a la coyuntura. La UNT, que ha firmado las convocatorias al
Dialogo Nacional tendrá necesariamente que definirse
entre los planteamientos del DN – el programa mínimo
no negociable y las declaraciones políticas-, y los
planteamientos del Pacto de Chapultepec, por ejemplo. La UNT
tiene que definir su posición sobre las reformas estructurales,
y sobre las movilizaciones de resistencia contra el neoliberalismo.
Por su lado, el resto de organizaciones que han convocado
hasta ahora al Dialogo Nacional, como la Promotora por la
Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, tendrán también
que expresar posiciones mas clara, y actuar en consecuencias,
frente a la falta de democracia sindical, frente a otros desacuerdos
que se puedan tener, y, en general sobre como será
la relación con la UNT. Por lo pronto, es significativo
que tanto el Frente Sindical Mexicano, cuyo principal miembro
es el Sindicato Mexicano de Electricistas, y la Promotora,
decidieran no integrarse al nuevo Frente en Defensa de la
Autonomía Sindical por considerar que se conformación
no esta orientada al cumplimiento de los caminos marcados
en los Diálogos Nacionales.
V
No se ve, en el corto plazo, la posibilidad
de que el DN y LOC puedan ser procesos convergentes. En todo
caso, cada uno está en etapa de consolidación
y definición tanto de sus contenidos y reivindicaciones
como de sus formas organizativas. Mucho de lo que como procesos
puedan converger dependerá del sentido de esas definiciones:
¿que país, (soberanía, recursos naturales,
autonomías indígenas, democracia etc…)
y que mundo se quiere (América Latina, Orden Mundial,
solidaridad global etc…), como habrá de conseguirse,
y con esas perspectivas: como será la organización
de la lucha?).
Su complementariedad simbólica, en
tiempo y espacio, depende de que se considere la naturaleza
que le da razón de ser a cada uno de los procesos,
los sectores que por uno u otro motivo participan en ellos,
y las necesidades concretas de la lucha a las que cada uno
responde. Muchas organizaciones e individuos continuarán,
en congruencia con sus necesidades, objetivos y convicciones,
participando en estos procesos y en otros que puedan surgir.
En todo caso, pareciera que, con distintos
planteamientos tácticos, la mayoría de los participantes
tanto del DN como de LOC, coinciden en que lo fundamental
por el momento no es promover el voto por el PRD o su candidato,
no es tampoco promover el abstencionismo o ataques a AMLO,
si no, más bien, construir el contrapeso que con contenidos
programáticos, estructura organizativa sólida
y acuerdos entre las distintas fuerzas sociales, tendrá
capacidad de movilizarse y resistir frente a las embestidas
neoliberales, y de construir la autoorganización popular
que eche andar, desde abajo, la refundación nacional.
Gane quien gane, esto es lo más importante.
Marzo de 2006
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